Por: Carla Alessandra Imbérgamo
UN ALTO EN EL CAMINO
Floridita y La Bodeguita del Medio, dos lugares emblemáticos de Cuba para tomarse un respiro al estilo de Ernest Hemingway.
Floridita abrió sus puertas por primera vez en el año 1817. Está situado en la esquina de Monserrate y Obispo. Su nombre originario fue “La Piña de Plata”, más tarde “La Florida”, y por último “Floridita”, designación con la que se le conoce actualmente en el mundo entero.
En 1953 la revista “Esquire” lo reconoció como uno de los siete bares más famosos del mundo, y en 1922 le concedieron el premio Best of the Best Five Star Diamond Award de la Academia Norteamericana de Ciencias Gastronómicas, por ser el Rey del Daiquiri y el Restaurante especializado en mariscos y pescados más representativo. Sus excelentes platos y coctelería son elaborados por maestros de la cocina Internacional y Cubana.
Ernest Hemingway, el célebre escritor norteamericano y Premio Nobel de Literatura, pasó muchas horas sentado en su barra disfrutando de la gente del lugar y creando sus historias, acompañado de su bebida favorita: el Daiquiri. Este coctel de origen cubano está hecho a partir de ron blanco y zumo de limón criollo o lima. Existen infinitas variantes pero la que ha ganado la verdadera fama internacional es la mezclada en este bar, Floridita, gracias precisamente a su habitual, Hemingway, quién contó incluso con una receta propia: “Papa Hemingway”.
La Bodeguita del Medio es otro típico restaurante de La Habana (Cuba). Se encuentra en la calle Empedrado. Por él también han pasado numerosos visitantes famosos. Todos ellos dejan su huella en el local mediante algún recuerdo, objeto, foto o graffiti en una de sus paredes. Se pueden ver firmas tan insólitas como las de Errol Flynn o Salvador Allende.
Sus salas recogen toda la esencia de la tradición a través del ambiente típico cubano, su gastronomía, música y tabaco.
Este restaurante, fundado por el emigrante húngaro Sepy Dobronyi, comenzó siendo un almacén de víveres. Posteriormente fue reformado por el español Ángel Martínez, quien empezó a ofrecer algunas comidas. Éste fue el embrión de la actual Bodeguita, que nada más convertirse en ella, no tardó en recibir las visitas de personajes relevantes como Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Nicolás Guillén, Agustín Lara o Ernest Hemingway.
fondas y bodegas se hallaban situadas estratégicamente en los extremos de una calle. Pero ésta, a diferencia del resto, se encontraba en medio. Por eso no se trataba de una bodega cualquiera, sino de la bodeguita que estaba en el medio de una calle.
Cuando el local pasó a ser restaurante, su dueño decidió conservar el nombre con el que le habían bautizado sus clientes. El 26 de abril de 1950 se inauguró oficialmente la Bodeguita del Medio.
Estamos entonces ante dos lugares emblemáticos cubanos que cuentan con la más que aprobación del célebre Hemingway. Esto queda patente en el cartel que recoge una frase suya: “My daiquiri in Floridita and my mojito in La Bodeguita”.